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Me Mudo

Cómo empaquetar alimentos en tu mudanza

Cuando uno piensa en la mudanza siempre se imagina cómo sacará el sofá de casa, cómo desmontará la mesa o cómo va a organizar todos los bártulos esparcidos que tiene por su casa.


Sin embargo, nadie se imagina a una persona cocinando. El siguiente post trata, no solo de la cocina en la mudanza, si no de todo lo que hay alrededor de empacar alimentos tanto para aprovecharlos como para tirarlos.


Vamos allá con unos cuantos consejos para hacer este proceso más fácil. ¡Ánimo!


Revisión general


Recuerda que los humanos tenemos la mala costumbre de comer, por lo que los alimentos serán lo último de lo que te encargues a la hora de la mudanza. Así que guarda algo de energía para este último reto.


Primero hagamos un buen recuento de nuestra fantástica nevera, despensa u otros lugares inhóspitos donde puedas tener comida guardada:


  1. Ten bien localizado todos los alimentos, no quieras haber empacado todo y luego encontrarte con un paquete de huevos que no sabes dónde meter.
  2. Alimentos que vayan a caducar pronto, no les cojas mucho cariño, porque serán tu comida durante los últimos días en tu antigua casa.
  3. Piensa bien cuántas cajas y material de envolver vas a necesitar para tus alimentos.
  4. Hazte con bolsas que mantengan el frío. Muy útiles si quieres llevarte los congelados.


Saquemos a ese chef que llevas dentro


Bienvenidos a pesadilla en la cocina. Planifica las comidas que te quedan antes de dejar la casa y deja volar tu imaginación para preparar los platos más rocambolescos. Estos casos han dado pie a grandes recetas como el pollo con coca-cola o las famosas sopas de sobras.


Compras de comida. Redúcelas al mínimo


Si te quedan escasos días para mudarte y ya has empacado la mayoría de la comida, intenta comprar lo menos posible (dentro de las compras, hay que intentar comprar comida que no ensucie mucho al cocinarla) o llegados a determinado punto pedir comida a domicilio.


Los no caducados y pesados primero, por favor


Harina, pastillas de avecrem, lentejas o cualquier cosa de tu despensa que sobreviviera a un ataque nuclear, debe ser lo primero que metas en cajas. Asegúrate de que no llenas mucho las cajas para que no sean excesivamente pesadas.


Dona


Sé un buen samaritano y dona aquellos alimentos no perecederos, hay empresas que pasan a buscar estos alimentos o si no puedes recurrir al banco de alimentos más cercano.


Los congelados


Siempre hay que tratar de reducir al máximo la comida que se tira, pero cuando se trata de los congelados, coge lo más valioso y guárdalo bien en las bolsas térmicas o nevera refrigeradora. Con los congelados que te hayan sobrado intenta preparar alguna receta y

en último lugar tira lo que te haya sobrado.


Los cristales


Como recomendación general, deberías llevar el mínimo de envases de cristales posibles, ya que se pueden romper fácilmente por el camino. Intenta gastar el papel de burbujas en las botellas de ginebra y ron, y lleva los botes de garbanzos y otros envases de cristal al banco de alimentos.


Condimentos


Primero haz una recopilación de todos tus condimentos: sal, pimienta, orégano… Y tápalos bien con cinta adhesiva para que no esparzan por el camino. Posteriormente mételos todos en una caja y llénala de papel burbuja para evitar que se rompan.


Los líquidos


Botellas a las que les tengas algo de aprecio o las que el fabricante haya decidido que el cristal sería el mejor de los envoltorios. Lo mejor para estos casos es colocar estos artículos que podrían derramarse fácilmente en una bolsa de plástico sellable y luego envolverlos en papel de burbujas para evitar que se rompan.


Empaca como lo haces en el súper


Aquí te ayudará mucho tu experiencia en los supermercados. Empaca las cajas como lo harías con las bolsas de súper, lo más pesado abajo (leche, patatas, etc…) y deja en la parte de arriba los alimentos más frágiles (huevos, tarrinas de cristal, etc…).


Etiqueta bien tus cajas


Esto es especialmente importante para las cajas de la comida. Ten bien diferenciadas las cajas con botellas de cristales, los condimentos y la comida más pesada. Esto te será de gran ayuda a la hora de organizar tu nueva cocina.


Mudanza de comida al extranjero


Todos estos consejos son aplicables para mudanzas de larga distancia, excepto el caso de los congelados, que tendrás que ser algo más selectivo. Una de las cosas que más te pueden ayudar para que no sienta mucha nostalgia es una buena provisión de productos ibéricos, aquí te dejamos un link donde puedes encontrar artículos de primera calidad.


Finalmente, recuerda que no hace falta seguir un orden muy estricto a la hora de empacar tus alimentos y que al igual que en todo proceso de mudanza, la lógica es el mejor de tus aliados. Pero intenta, siempre que sea posible, tirar la menor cantidad de comida posible, aprovechar bien la comida que tengas y donar la comida que te sobre. Esperamos haberte ayudado en otra etapa más de tu mudanza, ¡te deseamos mucha suerte en tu nuevo hogar!